Coronavirus y cambio climático: algunos aprendizaje

La pandemia del Covid-19 es un ensayo general de lo que será la crisis mundial ocasionada por la degradación ambiental y el cambio climático . Escribo estas líneas con total conciencia de que la mayoría de los lectores quisiera evadir este tipo de pensamientos y preferiría concentrarse en la vuelta a los tiempos “normales”, sin preocuparse por gérmenes peligrosos y otras amenazas a los hábitos de consumo y rutinas que hemos desarrollado como sociedad.

Sin embargo, creo que estos tiempos de pandemia son adecuados para tomar conciencia de qué es lo que se viene e imaginar el mundo entero en crisis, esta vez por diferentes motivos. En primer lugar, es importante considerar algunos aprendizajes que deja el Coronavirus .

  • En situaciones de crisis, es posible que el mundo se pare. Para evitar miles de muertes, se paralizaron actividades que son el sostén de la economía mundial. Esto tiene analogía con situaciones de guerra. Implican la postergación del interés particular en favor del bien común. Los gobiernos tomaron decisiones que jamás hubieran tenido viabilidad política en tiempos “normales”.
  • Las probabilidades de éxito para afrontar la crisis dependen del compromiso y participación de la sociedad. No es posible controlar la expansión del virus si los ciudadanos deciden ignorar las estrategias propuestas. La educación es clave.
  • Los países que desestimaron u ocultaron la gravedad del problema en su comienzo, tienden a tener mayor cantidad de enfermos y muertos. “No pasa nada.” cuesta vidas. Podemos pensar que estas lecciones son válidas para cuando afrontemos la crisis ambiental global.

El paralelismo entre Covid-19 y cambio climático solo es posible en términos de crisis global. En realidad, son situaciones muy diferentes. La pandemia es un proceso que sucede muy rápido, y las respuestas a las medidas de control también se observan en intervalos de tiempo acotados (semanas, meses).

La crisis ambiental y el cambio climático son procesos acumulativos y lentos. Las respuestas también lo son, y la unidad de tiempo son años o décadas. A pesar de que las pandemias han azotado al mundo desde hace milenios, es muy difícil predecir cuando van a suceder. Ninguna alarma sonó a finales de 2019 para anticipar como sería el 2020. Opuestamente, la crisis ambiental es fácilmente predecible.

No hay que ser futurólogo ni experto en clima. Solamente hay que proyectar las tendencias actuales y sabemos que de volver a la “normalidad “en nuestra actividad, estamos a menos de 17 años de aumentar dos grados la temperatura media del planeta con respecto a 1880, con las consecuencias que esto acarrea.

El covid-19 impacta fuertemente la economía mundial, afecta en forma directa a un porcentaje pequeño de la población mundial, aunque haya producido la muerte de cientos de miles de personas y produjo un cambio forzado del estilo de vida, que asumimos como temporario

Ambientalmente podría decirse que su efecto fue positivo, ya que en muchos centros urbanos e industriales se redujeron las emisiones de gases de efecto invernadero y otros efectos contaminantes de la actividad humana. La crisis ambiental requerirá un cambio estructural y permanente de la economía mundial. Se requerirá replantear hábitos de consumo y estilos de vida de los ciudadanos. Afectará (y ya lo hace) a todas las especies que habitan el planeta, no solamente a los humanos ya que el impacto ambiental será negativo y generalizado.

Guillermo Barona

Dejá una respuesta